Adoración en la era del COVID-19


Iglesias y comunidades están siendo forzadas a adaptarse a "una manera nueva de hacer iglesia" en la era del brote del coronavirus. A continuación, encontrará algunas maneras para ayudarle a aprovechar al máximo esta extraña situación.  

Lo primero que debemos mantener en mente en todo lo que hacemos es interactuar con la comunidad de la iglesia. Seamos honestos…esto es difícil de hacer bajo circunstancias normales, y mucho menos durante una pandemia global. Por eso, el desafío está en cómo alcanzar esto cuando no podemos reunirnos en el mismo lugar sino por medio de transmisiones en vivo. Muchas personas mayores no frecuentan las plataformas sociales y algunos no tienen computadoras ni teléfonos o televisores inteligentes para recibir los servicios de la iglesia en sus casas. Cuando ésta es la única opción de conexión, es vital que este medio sea efectivo. Tal vez, algunos en la comunidad de la iglesia pueden ayudar a las personas mayores a interactuar enseñándoles a cómo hacerlo con el artefacto de su selección. 

Es importante recordar que debemos sacar tiempo para la adoración durante estos tiempos de desafío. Recordemos que la adoración es lo más importante que hacemos durante la semana. Vista a su familia como para ir a la iglesia. Saque su Biblia y lea con el pastor. Participen. Interactúen con lo que el pastor está diciendo. Recuerde que Jesús nos dice que "Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mateo 18:20, NVI). Saber que la comunidad de nuestra iglesia se "reúne" en las salas de SUS casa ahora mismo nos ayuda a saber que ciertamente él está en medio nuestro. 

Si usted es un líder de adoración, le invito a incorporar a tantas personas como le sea posible durante estos tiempos para ayudar en la experiencia de adoración. Grabar o transmitir en vivo el servicio con una sola persona dirigiendo la adoración puede limitar la participación y la respuesta de las personas.

Adaptarse a un blanco en movimiento

Dan Baker, Ministro de música en First Baptist Amarillo, sirve a una iglesia que transmite a un radio de 200 millas en un área de cinco estados cada semana por televisión y cable. Esa misma transmisión es rápidamente convertida en Vimeo a ser publicada en la página de web de la iglesia dentro de una hora de transmisión el domingo en la mañana. Moverse de un coro tradicional con un auditorio lleno de adoradores a cero adoradores en las bancas y un coro donde se intenta el "distanciamiento social" prueba ser un desafío para los que dirigen la adoración y los que adoran desde sus hogares. Al hablar con Dan respecto a todo esto, él me recuerda que, como personas de iglesia, nuestra fe está siendo probada. "Orar sin cesar" se ha movido al frente en su corazón. Cada semana es un blanco en movimiento con todos los cambios que el gobierno requiere de nosotros respecto a cuántas personas se pueden reunir. Por ahora, el límite es diez. Por eso, Dan está reconsiderando el grupo de 16 que había planificado para este domingo en una galería que acomoda un coro de 100. Dan ha hecho lo mejor que puede al practicar distanciamiento social mientras permanece fiel al ofrecer a su iglesia las tradiciones corales que tanto disfrutan.

Servicio de la iglesia en el auto

Una iglesia que está pensando afuera de la caja es First Baptist Kaufman, Texas. El pastor de adoración, Yohel Martínez, dice que el 22 de marzo será su primer intento en tener un servicio de adoración en los autos. La iglesia ha preparado un escenario grande en su estacionamiento. Tendrán su propia estación de radio donde los carros pueden sintonizarse para el servicio que será transmitido en vivo para aquellos que no estén en el perímetro.  

Yohel dice: "El propósito es mantener la idea de comunidad, ir a la iglesia, y permitir que las personas, aun en sus autos, sientan que se están reuniendo para adorar a Dios". 

Esta experiencia de adoración proveerá interacción de la familia y la iglesia, además de un paseo afuera de la casa mientras se practica el distanciamiento social. La iglesia en Kaufman planifica tener un servicio con música góspel a las 9:30 am y un servicio contemporáneo a las 11:00 am. Ellos promueven esto como "Adoración en el auto" con rótulos y pancartas que dicen "Salga. Manténgase seguro. Confíe en Dios. Pásela bien".    

Aprender a cómo transmitir en vivo

El Dr. Will Whittaker, Ministro de música en Ivy Creek Baptist en Buford, Georgia, dice que su iglesia no proveyó transmisión en vivo hasta que el coronavirus aisló a todos en sus casas. La iglesia actualizó su cuenta de Vimeo a transmisión en vivo. El primer domingo, 300 familias trataron de conectarse en la página web de la iglesia, lo que hizo que la página web dejara de funcionar. La iglesia envió un correo electrónico a sus miembros dirigiéndolos a la página de Vimeo y el problema fue resuelto. La iglesia ahora compró una cámara nueva según se adaptan y ubican en este nuevo mundo de tecnología, pero es un buen ejemplo de cómo usar un iPad y un iPhone para grabar el servicio. Esta iglesia no transmitía en vivo antes del coronavirus, pero continuará con este medio para alcanzar a más personas después de que la pandemia haya pasado. Will dice que los miembros de su iglesia han sido muy pacientes con el personal ministerial según hacen lo mejor que pueden por mantener la comunidad unida durante estos días difíciles.

Adaptarse a un normal nuevo

John Bolin, Pastor de adoración en Kingsland Baptist en Katy, Texas, transmite en vivo con un grupo de alabanza más pequeño que lo normal. Él dice que graban algunas música de adoración para usar en el futuro, pero prefiere la idea de hacerlo en vivo "para que se sienta como un domingo normal". 

El normal nuevo, por lo menos por ahora, está alcanzando a las personas a través de medios creativos y dinámicos para proveer esperanza y consuelo, y llevar a las personas a Jesús en el proceso. Oremos porque las iglesias por todo nuestro estado, país, y mundo busquen maneras nuevas de reunir al pueblo de Dios para cumplir nuestra misión. Lo importante que recordar durante estos días es que la iglesia no es un edificio sino una experiencia compartida.  

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