Sobre los ajustes a los cambios en la frontera sur


En la frontera entre Texas y México, los misioneros del River Ministry de los Bautistas de Texas trabajan duro para compartir el amor de Dios a los inmigrantes, refugiados y personas de la comunidad que viven en ambos lados de la frontera. La frontera entre Estados Unidos y México fue cerrada el 20 de marzo para ayudar a detener la propagación del COVID-19. Este cierre, junto con otras restricciones recientes, han cambiado la forma de ministrar de estos misioneros. Lea a continuación los testimonios que los misioneros del River Ministry comparten sobre el cambio que ha traído el COVID-19 a sus ministerios y cómo su iglesia puede orar por ellos.

Servicio a la comunidad

En El Paso, una orden de la ciudad llamada “Quédese en casa, trabaje seguro” ha llevado a la clausura temporal de escuelas, negocios considerados no esenciales y limitaciones en viajes. Jesús Galarza, misionero del River Ministry, ha visto un cambio radical en la manera en que opera su ministerio. Galarza usualmente dirige un ministerio que provee alimentos desde una de las escuelas locales; sin embargo, con el cierre de las escuelas, no ha podido continuarlo. Además, los viajes misioneros que había planeado con iglesias han tenido que ser cancelados o pospuestos. Hasta el momento, Galarza no está seguro de cuándo podrán hacerse estos viajes.

Galarza ha pedido que las iglesias oren por él y su ministerio durante estos tiempos difíciles. La ayuda espiritual es la más importante que las iglesias pueden ofrecer, explicó. Ore también por los viajes misioneros que se realizarán a fin de año, cuando el virus haya pasado, y por que sean productivos.

La doctora Gloria de la Pena sirve como misionera del River Ministry en Piedras, Negras, México. Ella trabaja en las prisiones, orfanatos y campamentos para migrantes coordinando viajes misioneros con iglesias para poder servir a estas personas vulnerables. Con la cancelación de estos viajes, de la Peña pide que las iglesias oren por las personas en esas instalaciones. Uno de los orfanatos, Casa Bethesda, tiene 26 niños con necesidades especiales, algunos de los cuales pueden ser más susceptibles al COVID-19.

De la Peña tiene la esperanza de que este tiempo de distanciamiento social y trabajo desde el hogar promueva que las personas se vuelvan al Señor y ministren a aquellos a su alrededor de una manera segura. De la Peña anima a las iglesias a pedirle a Dios que transforme esta contrariedad en bendición.

“Ore por que todos podamos usar este tiempo de quietud al trabajar desde el hogar para buscar al Señor, aprender a tener corazones más agradecidos y gozosos, y amar a nuestras familias, amigos y a todos aquellos que necesiten conocer de Jesús”, señaló.

Ministerios para inmigrantes

Cristina Lambarria, misionera del River Ministry, sirve en Matamoros, México, donde trabaja en campamentos de inmigrantes, proveyendo alimentos, ropa y otros servicios, como clases de inglés; sin embargo, ella y su equipo no han podido entrar a los campamentos debido al riesgo de infección. Es una situación insegura tanto para ellos debido a la aglomeración de gente en estos campamentos, como para los inmigrantes, quienes podrían ser expuestos al virus de parte de los que vienen de fuera.

“Nadie puede entrar a los campamentos ahora por el propio bienestar de los inmigrantes. Si uno se enferma, todos podrían infectarse. Están en constante contacto los unos con los otros. Ellos no pueden irse a sus hogares como nosotros. Los baños están afuera y tienen que cocinar en cocinas comunitarias, así que hemos decidido no entrar a los campamentos por ahora”, explicó Lambarria.

Lambarria pide que las iglesias oren por los inmigrantes y por protección contra el virus. También pidió oración para encontrar maneras seguras de hacer llegar recursos a los campamentos de inmigrantes, muchos de los cuales padecerán hambre o necesidad sin nuestra ayuda.

Shon Young, presidente de la coalición Val Verde Border Humanitarian, es misionero del River Ministry en Del Río. Val Verde se formó en abril del 2019 cuando los agentes de patrullas fronterizas pidieron a las iglesias locales ayuda con el creciente número de inmigrantes que pasan por Del Río. La coalición provee recursos y ayuda para que los inmigrantes lleguen a su destino final en los Estados Unidos. La coalición ha servido a miles de inmigrantes, asilados y refugiados, pero ahora que la frontera se ha cerrado, la necesidad se ha hecho más compleja.

“Hay muchas variables y estamos tratando de abrir nuestros ojos y oídos para estar atentos a la oportunidad de ministrar a aquellos en crisis”, dijo Young. “Por favor oren por la frontera y las congregaciones en ambos lados del río. Ya es un contexto vulnerable con problemas que varían de los del resto de Texas y el añadir una capa extra añadirá dificultad. Oren por los pastores de las iglesias que tienen un presupuesto limitado y que para que sus iglesias continúen apoyando su trabajo aun en medio de la falta de trabajo o la disminución de este”.

Para más información sobre el River Ministry, visite txb.org/riverministry.

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