Ministerio por medio de capellanía en hospitales durante la pandemia del COVID-19


Los Bautistas de Texas apoyan a cuatro colaboradores en el área de cuidado médico en el estado, y asimismo respaldan a los capellanes que sirven abnegadamente en todo el mundo llevando el amor de Dios y la esperanza a las personas a las que ministran. Con el incremento del COVID-19, estos capellanes enfrentan nuevos desafíos al continuar ministrando al personal de salud, a los pacientes y a las familias.

En Beaumont, el virus COVID-19 apenas comienza a darse a conocer. David Cross, director de Cuidado Pastoral de los Hospitales Bautistas del Sureste de Texas y capellán ordenado de los Bautistas de Texas, explicó que aun cuando el virus no se ha expandido en la ciudad, los hospitales deben atender a cada persona que entra por sus puertas como pacientes que podrían ser portadores del virus debido a la falta de exámenes de prueba. Se han restringido las visitas y solo se permiten en circunstancias extremas. No se permite que los capellanes tengan contacto directo con ningún paciente que pudiera tener el virus debido a que no hay suficientes artículos de seguridad, como mascarillas.

Estas circunstancias han llevado a un mayor énfasis en el ministerio al personal de salud, ya que en estos momentos es el grupo más accesible; además, este grupo se encuentra en un ambiente de trabajo más difícil, además de que está ajustándose a una sociedad cambiante.

“El personal de salud está bajo mucho estrés al ayudar a pacientes con profesionalismo, y al mismo tiempo lidia con situaciones personales como tener niños en casa, una pareja que ha perdido el trabajo y otros problemas”, explicó Cross.

Cross ha visto la provisión de Dios aun en esta etapa inicial de la crisis. La iglesia Harmony Baptist en Vidor donó al hospital 19 cajas de mascarillas sobrantes del huracán Harvey; un total de 4,560. Cross animó a las asociaciones bautistas e iglesias a donar cualquier tipo de artículo médico que pudieran tener en sus reservas, a los hospitales.

Además de artículos médicos, Cross pidió a las iglesias que oraran por los capellanes y el personal de salud durante este tiempo de estrés, y exhortó a que las personas recuerden darles las gracias y les tiendan una mano, incluyendo a aquellos que no reciben mucha publicidad, como los técnicos, los conserjes y los administradores. Finalmente, Cross pidió oración por los administradores de hospitales, quienes enfrentan nuevos problemas en los días venideros.

En lo que respecta a los hospitales de Dallas, los casos de COVID-19 ya los han inundado. Mark Grace, jefe de Misiones y Ministerios de Baylor Scott y White Health, explicó que el brote ha aumentado como se había previsto. Con este aumento en pacientes se ha incrementado el número de juntas cada día. A Grace le entusiasma que las personas busquen tener nuevas conversaciones sobre temas espirituales, pero al mismo tiempo le entristecen las razones que hay detrás de esta necesidad.

“Una verdadera tragedia está ocurriendo ahora, y siento su peso. Personas de carne y hueso están sufriendo, y creo que somos llamados a unirnos a Dios al responder a estas tragedias con compasión y amor”, dijo Grace.

El ministerio a pacientes del COVID-19 se lleva a cabo por medio de llamadas telefónicas y visitas a través de video debido al riesgo de contagio. Muchas de las nuevas reuniones espirituales son con el personal, quien enfrenta nuevos desafíos, tanto en el trabajo como en el hogar. Grace explicó que es una situación de mucho aislamiento, tanto para los pacientes como para el personal de salud y aun para los capellanes.

“Se involucran en un trabajo que se ha convertido en las últimas dos semanas en un trabajo significativamente más peligroso”, dijo. “Por otro lado, muchas personas me han contactado para preguntar qué pueden hacer para ayudar. Correos electrónicos, mensajes de texto y otros recordatorios de su amor y oraciones son necesarias hoy más que nunca; sin embargo, he hablado con algunos capellanes cuyas familias o amigos les piden que no visiten sus hogares [debido al riesgo de infección], sin expresar apoyo ni preocupación”.

Sobre todo, Grace quiere que las iglesias sigan orando y se mantengan involucradas. El poder de la oración es fuerte, dijo, y es una gran manera de ministrar a las comunidades sin riesgo de infección. Además, Grace desea que los cristianos sean un grupo fuerte de apoyo que, en lugar de “distanciarse socialmente”, como señala Grace, se “distancien solo físicamente”, y explica que, aunque las personas deben distanciarse físicamente, deben también mantenerse conectadas más que nunca a través de medios sociales y espirituales.

“Se nos ha pedido guardar distancia física, pero ahora más que nunca hay maneras disponibles de permanecer conectados, solo que de una manera diferente”, afirmó Grace. “La manera más práctica de ayudar es orar y tender una mano al prójimo”.

El Programa Cooperativo de los Bautistas de Texas apoya a una amplia gama de ministerios en nuestro estado, incluyendo cuatro hospitales/sistemas de salud que proveen cuidado a miles de personas: Baylor Scott & White Health; Hillcrest Baptist Care System; Hendrick Baptist Health Care System y Southeast Texas Baptist Hospital. Además, gracias al excelente trabajo de doctores y enfermeras, estas instalaciones ofrecen cuidado a través de un equipo de capellanes que trabajan para satisfacer las necesidades espirituales de sus pacientes.

“Las iglesias Bautistas de Texas pueden sentirse reconfortadas al saber que aún en medio de una crisis internacional, su inversión en el Programa Cooperativo trabaja duro para ministrar a aquellos afectados por la pandemia del Covid-19”, dijo Chris Liebrum, director de los Ministerios del Programa Cooperativo.

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